Publicado el

Entrevista a Jorge Vigil

Por  Luciana Vigil

El artista Jorge Vigil nació en Lima en 1963. En la actualidad, reside en París y ha realizado exposiciones en ese país, en Estados Unidos, en Indonesia y en Perú. Ha recibido premios como el Segundo Premio en el Salón Lefranc Bougeois, en el año 1992, Región Sud-Oest; el Premio Cadena, Villa Montauban, en el año 1994; y en el año 2000, el premio del I Festival de la Villa de Nay, entre otros.

 
¿En qué momento empezaste a realizar actividades ligadas a la pintura o al dibujo por iniciativa propia?
Dibujo desde niño, lo cual me trajo muchos problemas en el colegio. En la universidad también dibujaba. Que yo recuerde, a partir de los cuatro ya hacía cosas en mis cuadernos, dibujos sobre todo. Luego ya le agarre mucho gusto a todo lo que era artes plásticas y me metí equivocadamente en una universidad – la de Lima – en la que pensaba que se dibujaba y se pintaba, pero no era así, aunque me dio el soporte cultural y me permitió conocer a mi mejor amigo. Eso fue hasta los 20 años.
¿Dónde recibiste la formación necesaria para ser pintor y que te llevó a tomar esta decisión?
Como te decía, cuando estuve en la Universidad de Lima me di cuenta, y además los profesores también me decían que ese no era mi lugar, obviamente. Paraba dibujando en todas las clases. Me presenté a un concurso en el año ’82, que fue el XII Concurso Nacional de Acuarela en el Centro Cultural Peruano Norteamericano. Habiendo ganado la mención honrosa, el que era jefe del Centro Cultural, Juan Carlos Cisneros, me dijo que ese no era mi lugar, y varios profesores también me lo decían. De cierta manera, esa fue la espinita que me empujó a presentarme en verano del ’83 a la Escuela Nacional Bellas Artes.
 
En la actualidad, realizas exposiciones y vives de tu profesión, ¿qué oportunidades se te presentaron en el pasado que ahora te permiten tener esta vida?
Principalmente, habiendo acabado Bellas Artes, saqué una beca para ir a Francia. Ese fue un momento importante. El segundo momento importante, bueno, supongo que fue conocer a ciertas personas que me ayudaron a exponer mis trabajos. Eso fue entre el ’90 y el ’96. En el ’96 empecé a ir un poco hacia Estados Unidos, a la zona de Carolina del Sur sobretodo. Estuve trabajando con ellos hasta casi diez años haciendo exposiciones, hasta que firme con la Galería Enlace, con la cual trabajo hasta ahora.
 
¿Por qué otros artistas o corrientes o estilos has sido influenciado?
Buenos varios. Nacionales e internacionales. De adolescente, mis dioses eran artistas germánicos, como Dürer y Baldung, todos los flamencos, hasta Leonardo, obviamente, los italianos. Y en el Perú, había artistas como Villegas, Tilsa Tsuchiya, que también me interesaban mucho. Con el paso de los años, descubrí en Francia a un artista que me impresionó muchísimo, que se llama Karl Fuchs y conocí también la obra de Hans Bellmer, un dibujante con un erotismo muy fuerte, que me impresionó sobre todo por su dominio del dibujo.
 
¿Qué opinas de lo que dicen, que tus obras tienen algo de Dalí?
Creo que siempre estamos apadrinados por alguien. Ósea, hay gente que encuentra siempre uno u otro parecido y la verdad no me parece algo malo. Lo tomo en el buen sentido de la palabra. Pero no sabría decirte si es verdad. En mi adolescencia, para mí, Dalí era mi… ahora lo sigo admirando, pero siento que menos, porque su influencia ya no me seduce. Creo que ahora iría hacía otra vena. Pero hay gente que a veces afirma que ven esa influencia y ya no se puede hacer nada.
¿Cuáles son tus objetivos? ¿Buscas llegar a realizar una obra maestra en el futuro?
Creo que las obras maestras a veces ni se piensan, pero puede ser que sea. Ahora realizo un proyecto muy importante, del cual no puedo dar más detalles por el momento pero creo que quizá también el tiempo juega para que una obra sea maestra o no. Eso de pensar en la obra maestra… no lo sé. Puede ser algo importante, pero luego, que pase a ser una obra maestra, depende de muchos factores. Mi objetivo actualmente es realizar el proyecto que te comento y tratar de seguir desarrollando el trabajo artístico en esta época tan fregada, de una manera tranquila y siempre, en cierta manera, intentar crear una especie de refugio para lo que crea que puede ser artístico. Porque ahorita hay tanta saturación, que no sé hasta qué punto la creación artística actual responde sobre bases naturales. Ósea objetivo, como decir “proyecto” u otras cosas, la verdad que para mí es cada día es un “algo nuevo”. En esa medida, no soy mucho de planear proyectos porque no se sabe hasta cuándo estaremos acá.
 
¿Cuál consideras que es tu obra o exposición más importante y por qué?
Me gustó mucho la primera exposición que hice en Estados Unidos en el ’96, una que hice en Francia en el año ’91, también fue muy bonita. Lamentablemente de esas obras no guardo nada. Y luego, las exposiciones que he realizado en Enlace. A nivel de obra importante, que yo recuerde, me gustó ‘Virtudes: paisaje’, que era un cuadro de 2 metros 80 por 28cm. Me gustó también ‘La puerta celestial’, de 2×1.5 m. y mis cuadernos de dibujo, pero creo que son un mundo aparte, no muy diferente pero mucho más intimista que la pintura.
 
¿Qué puedes decir de tu evolución como artista desde esa primera exposición que te gustó hasta la última con Enlace?
El problema es que hay evoluciones, al menos a veces, en las que uno no sé si se evoluciona, pero más bien cambias. A veces cuando el tiempo pasa, como que uno pierde cosas, no sé si será la expresión correcta. Esas cosas perdidas, uno como que de un momento al otro intenta retomarlas. ¿Será eso anti evolutivo? No lo sé. Pero el hecho de ir a Francia – porque Francia tuvo un rol muy importante en mi evolución – me hizo descubrir un tipo de pintura y de trabajo que de pronto fue cambiando hasta las últimas producciones. Y cuando yo veo lo de esa época y lo de ahora obviamente hay un cambio, pero no sé si sea una evolución. Sin embargo hay cosas que quizás han desaparecido. Que estén por ahí subyacentes, puede ser.
 
¿Cómo definirías tu estilo y técnica? ¿Eres un dibujante antes que un pintor?
Me considero más un dibujante que un pintor. En cuanto a estilo y esas etiquetas, yo simplemente digo figurativo. Ahora, ¿para qué ponerte etiqueta al estilo? No me interesa, la verdad. En cuanto a técnica, uso sobre todo técnicas mixtas. Puede ser desde el dibujo sobre papel hasta el dibujo en lienzo y también puede ser dibujo en lienzo con óleo, sobre todo el carbón con óleo, que es lo que desarrollo bastante. Mi pintura siempre tiene una base de dibujo. Y bueno, la intervención, últimamente, en todo lo que es trabajo sobre papeles antiguos o partituras o cartas geográficas, planos, que siempre le dan una especia de rareza a la obre, sobre todo al dibujo. El lienzo siempre es un poco más, digamos, tradicional. Es una superficie que reina por excelencia y también para las galerías, porque saben que se vende siempre más caro que un dibujo. Aunque se han dado excepciones con el tiempo con artistas como Cuevas y Toledo, que toda su obra la desarrollaron en papel.
 
¿Qué temas tocan tus obras principalmente? ¿Qué importancia tiene la imaginación en esto?
Los temas van desde partes autobiográficas hasta partes místicas; partes con mucha naturaleza, partes eróticas. Puede ser que también haya temas filosóficos. Siempre hay una especie de complejidad, no solo al nivel de discurso, de lo que puede decirse con la imagen o con el color, sino también de lo que puede reflejar cada imagen sin que yo quiera decir tal o tal cosa. Por eso es que a veces digo que hay gente que me ayuda a comprender mis cuadros más que yo mismo. A veces yo no los puedo explicar, pero la gente me pregunta, “Qué es esto?” y para mí es muy difícil. La primera vez que expuse en Estados Unidos, la gente me bombardeaba con preguntas y el público norteamericano quería saber hasta el último detalle y yo no puedo saberlo. Y hay personas que me han ayudado a saber más sobre esas cosas que yo, entonces es ahí donde digo que hay como una especia de médium: pones cosas y a veces no sabes. Eso es lo que yo pienso. Hay pintores que pintan lo que ven y trabajan con el realismo y explican todo, tanto mejor para ellos, pero no es mi caso.
 
 ¿Qué pretendes transmitir al espectador a través de tu obra? ¿Existe algún valor o crítica social dentro de este mensaje?
Siempre detesté la pintura sociológica. Sin embargo, no soy ningún insensible hacia todo lo que puede ser social porque considero que en algún aspecto, lo social a veces es todo. Pero, lo que puede decirse crítica sobre mi trabajo, van más hacia la cuestión interna del individuo, que a lo externo o social. Es decir, es mucho más filosófico y emotivo. No soy muy pegado a lo social. Puede ser que haya un mensaje, pero sería más que todo una emoción.
 
¿Cuál crees que es el movimiento o la corriente artística en la que se encuentra el arte plástico en la actualidad? ¿A dónde crees que se dirige esto? ¿Te consideras parte de él?
Supongo que soy un artista contemporáneo. Ósea, contemporáneo quiere decir de tu época y yo soy de mi época. Hay gente que piensa que contemporáneo es solo usar videos y eso, pero en esta época también se usan lápices y papel y pintura. Ahora, hacia dónde va el arte, no sé ni siquiera si Dios lo sabe. Lo que me parece actualmente alucinante es la cantidad de medios que hay y técnicas que uno puede desarrollar. Lo que me parece horroroso, a la vez, es la cantidad de medios y cosas que hay. Además, yo pensé que era cosa mía, pero leí que un filósofo norteamericano también hablaba del tema: esa especie de aceleración actual. A veces me pregunto en qué nivel están los cerebros con respecto a esta época.
 
¿Qué dificultades encuentras en ser un artista peruano, donde el arte tal vez no se promueve tanto como en otros países, y qué dificultades encuentras al ser un artista peruano en el extranjero?
Creo que cada país define a sus artistas. Si estoy en Francia es obvio que estoy en desventaja y a veces es difícil exponer porque Francia pone primero a sus artistas. Igual en el Perú, los artistas privilegiados acá son los peruanos. Pero creo que cuando tienes que desarrollar un arte, estés donde estés, lo desarrollas. Si tienes que hacerlo, lo vas a hacer. Ahora, hay caminos y caminos y suertes y suertes. El hecho de que un país proteja a sus artistas no impide que haya artistas que se hayan desarrollado en partes diferentes del mundo. Creo que depende mucho del medio al que vayas cuando estás en el extranjero. Si vas hacia un medio que es culto, pues te van a recibir con gente que tiene muchas diferentes opiniones sobre el Perú. Yo recuerdo que cuando fui a Francia por primera vez, la imagen que tenía de los peruanos no era muy bonita, sin embargo, no prima el hecho de que vengas de cierto lugar, sino que prevalece tu arte. Si hubiera sido peruano y mi arte hubiera sido malo, no hubiera pasado lo que pasó. Pero si hago algo bueno, de hecho que va a pasar. En uno y otro momento.
 
¿Cuál es la importancia que consideras que se le debe dar al arte? ¿Consideras que el artista tiene una misión en la sociedad? ¿Cuál?
Me parece que en los colegios no solo deben enseñar más sobre artes, sino también hay disciplinas que deben dejar de enseñar porque no se usan nunca. Me parece que se deben enseñar varias cosas, desde la sensibilidad corporal, disciplinas como el yoga. El arte es muy importante porque nos ayuda, de todas maneras, a estar un poco más en contacto con esa especie de luz que habita en cada uno que nos hace vivir o sobrevivir, en circunstancias más extremas. Cuando yo voy a un museo, por ejemplo, salgo siempre con una especie de balón de oxígeno adicional. Ahora, hay gente que me dice, “Obvio, si vas a un museo y estás con el estómago lleno y buena salud”. De acuerdo, hay casos extremos, pero, en general, en lo “normal”, la educación artística sí tiene una buena parte en el desarrollo de la persona, si es una educación que está bien dada.
A nivel de misión, creo que eso toca mucho las cosas sociológicas, pero creo que si el artista te ayuda a tener conciencia de dónde estás o que puedes hacer algo, sin ninguna especia de ese paternalismo horroroso que se vive en la actualidad, de los “mercaderes de la buena conciencia social”. Creo que la mejor manera de llevar una misión es ser anónimo. No a nivel de autor, pero sí a nivel de lo que tú puedes hacer con tu arte en la sociedad.
 
¿Alguna vez te has visto obligado a comprometer tu arte por razones comerciales?
Creo que no, pero a veces cuando hay, por ejemplo, pedidos o transacciones. No creo que sea un compromiso, pero como puede ser aceptado o no, podría serlo también. Pero nunca me he comprometido en una situación extrema. Está el tema del tiempo, porque tengo que cumplir con plazos para exposiciones. Y bueno, cuando hay pedidos, hay casos en los que sí he aceptado los formatos.
 
¿Qué podemos esperar de tu próxima exposición?
Como siempre: ver cosas bonitas y también un poco raras. Va a haber una instalación, que es algo que no he hecho nunca. Ya veremos qué pasa.

 

Acerca de patrickjonas

Este es uno de varios de mis blogs. En las páginas dice: Visita mis otros blogs y allí en uno de ellos está mi identidad. (patricia roi jonas)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s